He aquí la gran oportunidad de manifestar mi aprecio por la noche, aquel escenario enigmático, lleno de oscuridad y misterio, que me invita cada día a la reflexión, al arrepentimiento, a la sorna o a la ratificación de mis actos. Porque cada día me juego la vida sobre un tablero de ajedrez, estoy expuesta a la crítica, al regaño o al elogio; todo depende de la pericia con la que mueva mis fichas, a veces blancas, a veces negras, según se trate de mi lado tierno y amable, o del más tenebroso y sombrío de mi ser.
La noche, noche es, tranquila, silenciosa, nostálgica. Es mi mejor consejera y el único testigo aparente de mis pensamientos más profundos. Por ello, cuando escribo, escribo en la noche, que pasa lenta y meditabunda observando cada una de mis palabras e invitándome a remediar para el día siguiente lo que hice mal en el que finalizó.
En mi vida, cada noche es la oportunidad de jugar porque me hace posible imaginar, soñar, fantasear, reflexionar, recordar, llorar, reír, ir al futuro, regresar, pisar un mundo extraño y regresar una vez más a través del flujo constante de palabras y la creación de historias, unas con sentido, otras no. Cuando coloco el punto final a cada narración, significa que he vuelto, simplemente para verme una vez más pisando territorio de simples mortales imperfectos.
Si quereis conocer mis pensamientos, preguntarle a la noche, porque las noches, lúdicas son.

HOLA JOSS:
ResponderEliminarQUISE SER LA PRIMERA EN COMENTAR TU BLOG, JUSTAMENTE EN UNA NOCHE LÚDICA COMO ÉSTA.
GRACIAS POR HACER PÚBLICO TU TALENTO Y PASIÓN POR LA LITERATURA.
A PARTIR DE HOY, CUENTAS CON UNA FERVIENTE ADMIRADORA QUE TE SEGUIRÁ NOCHE TRAS NOCHE.